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El Índice Global de Innovación 2018

  • El Índice Mundial de Innovación 2018 proporciona indicadores detallados de los resultados de la innovación en 127 países y economías de todo el mundo. Mediante los 81 indicadores del Índice, se analiza un amplio panorama de la innovación, que comprende el entorno normativo, la educación, la infraestructura y el grado de desarrollo empresarial.


    Las grandes novedades de este año son:


    -          Se incluyen los resultados de una encuesta actualizada sobre los “grupos principales de ciencia y tecnología” de todo el mundo, que añade publicaciones científicas a las solicitudes internacionales de patentes.


    -          Se muestra una reducción preocupante en la tasa de crecimiento de solicitudes de patentes sobre tecnologías que combaten el cambio climático.


    En el ranking general España se mantiene en el puesto 28, por encima de países como Italia. Polonia, Portugal o Hungría, pero por debajo de Malta, Bélgica y República Checa y muy lejos de los líderes que son, en este orden: Suiza, Países Bajos, Suecia, Reino Unido y Singapur. China ha dado un gran salto, situándose en el puesto 17, lo que parece indicar que la apuesta del gigante asiático por la innovación va en serio. Chile, en el puesto 47 es el mejor clasificado de los países iberoamericanos, con Costa Rica en el puesto 54, México en el 56, Uruguay y Colombia en los puestos 62 y 63 respectivamente.


    Este año el informe está dedicado en particular a la innovación en el mundo energético. Hay un capítulo dedicado a cómo la innovación está “democratizando la energía”, aportando el ejemplo de Ruanda, donde 600.000 hogares en áreas remotas pueden acceder a internet, recargar sus teléfonos móviles e iluminar sus casas por primera vez gracias a energía de origen solar para autoconsumo.  Mientras que la innovación energética es muy rápida en países en vías de desarrollo y menos desarrollados, sin embargo, en los países más desarrollados, donde hay redes energéticas bien establecidas, el cambio hacia un nuevo modelo energético está siendo mucho más lento. En este capítulo se cita a España como uno de los 5 mayores productores de energía eólica, junto a los Países Bajos, Dinamarca, los EE. UU. y la India.


    El tercer capítulo se ocupa de cómo la innovación está impulsando la transición energética. El capítulo comienza relatando las diversas transiciones energéticas que ya ha vivido la humanidad; primero desde la madera a la turba y el carbón, posteriormente hacia el petróleo, a continuación, hacia el gas natural y ahora el principal objetivo es la descarbonización, dentro de la carrera contrarreloj para detener o paliar el cambio climático. La innovación está posibilitando el desarrollo de energías renovables y una mayor eficiencia en las fuentes energéticas tradicionales.


    Gran parte de los capítulos de la segunda mitad se dedican a ejemplos concretos de innovación en el campo de la energía en diversos países:


    -          Australia: Se señala el gran problema que plantean las energías renovables; la dificultad para almacenar la energía generada y como en Australia se está innovando en materia de almacenamiento, de baterías.


    -          Brasil: Antes del descubrimiento de petróleo en la costa Atlántica, este país tuvo que hacer frente a crisis energéticas muy serias y ello le llevó a desarrollar fuentes alternativas de energía, fundamentalmente de origen “agrícola”, como el biodiesel o la caña de azúcar, de modo que paradójicamente, su dependencia energética del petróleo es menor que la de otros estados, a pesar de ser un productor de esa materia prima.


    -          India:  En un país que depende completamente de las importaciones energéticas y con una demanda energética en constante aumento, se está innovando en la obtención de energía a partir de otras fuentes, principalmente biomasa, energía solar y también aumentando el peso del gas natural.


    -          África Subsahariana:   Esta región africana tiene como principal fuente energética la madera y el carbón vegetal, lo cual ocasiona múltiples problemas: desde la falta de aprovechamiento de los recursos nutricionales a la contaminación. La innovación se está orientando a aumentar la capacidad calorífica de la madera empleada, tratando de implantar la utilización de determinadas variedades vegetales, así como el empleo de briquetas.


    -          Chile: En este país y aprovechando las características particulares del desierto de Atacama, con un número elevadísimo de horas solares al año, se está viviendo una auténtica revolución de la energía solar.


    -          Singapur: Su escaso tamaño y alto nivel tecnológico han convertido a este pequeño país en un auténtico mini-laboratorio energético, que también se está especializando en la energía solar.


    -          China; En cuanto que uno de los mayores consumidores energéticos del mundo, está afrontando con un fuerte contenido en innovación, la transición desde el carbón a fuentes energéticas mucho menos contaminantes, centrándose en las energías renovables.


    -          Vietnam: Este país tiene un superávit energético en el norte y graves problemas en el sur del país. La innovación ha hecho posible la transmisión eléctrica del norte al sur, gracias al desarrollo autóctono de transformadores de 500kv, cuyo funcionamiento es vital para la correcta transmisión entre el norte y el sur.


    El apéndice 1 proporciona un perfil de los distintos países, desde el punto de vista de la innovación. Por ejemplo, en el de España podemos ver:


    En “instituciones” estamos en el puesto 28. Aquí se incluyen la estabilidad política, los aspectos regulatorios y la mayor o menor dificultad para comenzar un negocio. Los aspectos más positivos son los de tipo “gubernamental” y los más negativos, la dificultad para comenzar un negocio y los costes de despido.


    En “capital humano”, España se encuentra en el puesto 26 y lo más positivo parece ser el número de graduados universitarios y lo más negativo el escaso gasto del gobierno en educación y el elevado número de alumnos por profesor.


    En “infraestructuras” España está en decimoprimera posición, destacando todo lo relacionado con la participación electrónica de la administración y los servicios online. Lo más negativo es la formación de capital.


    En la “sofisticación del mercado”, donde España se ubica en la decimosexta posición, lo más positivo es la escala del mercado, la competencia, el comercio, y lo más negativo la dificultad para acceder al crédito.


    En el apartado “sofisticación de los negocios”, España ocupa el puesto 40 y lo más negativo es la falta de colaboración entre la universidad y la industria.


    En el apartado de “producción tecnológica y de conocimiento, el puesto es el 23 y destaca favorablemente el gasto en software mientras que el bajo número de solicitudes de patente y de patente tipo PCT le penaliza mucho.


    En el apartado de “producción creativa” se encuentra en el puesto 29, con muy buena posición desde el punto de vista de los diseños industriales (posición 9ª) y curiosamente no tan bien desde el punto de vista de las marcas (puesto 44).


    Conclusión


    Todos los años por estas fechas tenemos la oportunidad de conocer este índice de innovación, muy completo y elaborado, que permite ubicar a cada estado en su nivel de innovación. Lamentablemente, ni España ni los países Iberoamericanos tienen mucho de que presumir en este aspecto.


    Leopoldo  Belda

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